Son las preguntas tal como llegan. Si alguna es la tuya, ya sabes por dónde arrancar.
“¿No me sale mejor contratar a alguien que me ejecute esto?”
Depende de una sola cosa: si ya sabes qué necesitas que esa persona haga.
Si tu proceso está escrito y solo te faltan manos, contrata — te sale mejor
y te lo decimos de frente. Si todavía no sabes por dónde se te está yendo la plata,
contratar ahora es definir un cargo a ciegas, y eso te cuesta el salario más el año que
pierdes averiguándolo.
Por eso uno de los entregables del diagnóstico es el perfil del cargo que sí necesitas,
con qué debe hacer y cómo evaluarlo.
“¿En cuánto tiempo recupero lo que invierta?”
Depende de tu operación, y por eso no lo prometemos de entrada: lo calculamos.
Lo que sí te garantizamos es que vas a saber el número antes de invertir un peso
— cuánto se está fugando hoy, cuánto cuesta cerrarlo y en qué mes se recupera.
Si el cálculo no da, te lo decimos y no seguimos.
La mayoría del mercado te pide que esperes de tres a seis meses para ver resultados.
Nosotros preferimos darte el número por adelantado.
“Ya compramos un software una vez y nadie lo usó. ¿Por qué esta vez sería distinto?”
Porque el orden fue al revés. Lo normal es que se compre la herramienta y después se
intente acomodar la operación. Aquí primero se levanta cómo trabajas de verdad,
incluidas las excepciones que solo están en la cabeza de alguien, y después se construye
únicamente lo que ese levantamiento justifique.
“Tengo que cambiar todos los sistemas que ya uso, ¿cierto?”
Casi nunca. En la mayoría de los casos el problema no es el sistema:
es que tus sistemas no se hablan entre sí. Antes de proponer reemplazar algo
miramos qué se puede integrar. Cambiar todo es caro, lento y casi siempre innecesario.
“Todo pasa por mí. Si me voy dos semanas, esto se cae.”
Es el síntoma más caro de todos porque no aparece en ningún estado financiero.
Se empieza por escribir lo que hoy no está escrito: precios, excepciones y quién autoriza qué.
Lo que no se puede explicar no se puede delegar, y lo que no se puede delegar no se
puede automatizar. Ese suele ser el primer entregable real.
“Lo mío no es tecnología, es que necesito vender más.”
Puede ser. Y si es así, lo que te falta es una estructura que traiga clientes de verdad
a tus canales — eso también lo hacemos: campañas bien medidas, páginas que
convierten, seguimiento de cada interesado hasta el cierre.
Pero vale la pena comprobarlo antes de invertir, porque muchos negocios que dicen
“necesito vender más” ya tienen los clientes llegando y los están perdiendo por no
alcanzar a atenderlos. Meterle publicidad a eso es pagar por perder más.
“¿El diagnóstico tiene costo?”
Sí: $600.000, que se abonan completos al primer proyecto
si decides avanzar dentro de los 30 días siguientes. Es decir: si seguimos trabajando
juntos, el diagnóstico te salió gratis.
Y si los números muestran que invertir no te conviene todavía, te lo decimos tal cual —
el informe, con la cifra y la ruta, queda tuyo de todas formas.
“Quiero que mi equipo aprenda a usar la inteligencia artificial. ¿Hacen capacitación?”
Sí, y es de lo que más pedimos nos llega. Hacemos talleres prácticos —no
charlas— donde tu equipo sale usando la herramienta sobre su propio trabajo: IA aplicada a
cada área, creación de páginas que venden, y programas de innovación completos para
empresas e instituciones.
La formación también hace parte de los proyectos: cuando construimos algo, tu gente
queda sabiendo operarlo. La tecnología que solo maneja una persona no es una
capacidad de la empresa: es un riesgo.
“Mi empresa es muy particular, ¿esto le sirve a un negocio como el mío?”
Trabajamos con empresas que ya tienen equipo, ventas y una operación andando — en
cualquier sector: servicios, comercio, manufactura, salud, instituciones. Lo que se
construye cambia por completo de un caso a otro; lo que no cambia es el método:
primero se mira el negocio con números, después se propone.
Para negocios de una sola persona, un proyecto de estos no se sostiene, y preferimos
decirlo antes que vender algo que no va a funcionar.